Una actitud llamada “compromiso”

Hay cosas que pueden empezar a cambiar con un cambio de actitud.
No se necesita mucho, aunque sin duda, lo que hace falta requerirá de nosotros una decisión firme.
Y no se trata de dinero, de conocimientos, de estudios o de capacidades. Es menos, pero también es más.
Algunos lo evaden de todas las maneras posibles, y la mentalidad que marca estos tiempos ayuda bastante a que no muchos lo pasen de largo.
No es nuevo, aunque para muchos puede ser novedoso. No sé si es “cool”, pero estoy seguro que queda bien y hace bien.
Lamentablemente hay muchos políticos y personas que ocupan lugares de decisión que no lo entendieron, y solamente ocupan un cargo por conveniencia.
Pero otros, esos otros que son muchos pero que también, muchas veces, son anónimos, le hicieron frente, se animaron y le dieron la mano.
Se trata nada más ni nada menos que del Compromiso, esa actitud frente a la vida, a sus circunstancias y decisiones. Hablamos de no hacer la vista a un lado cuando vemos una necesidad, de tomar en serio a las personas y las relaciones que con ellos entablamos, de hacernos cargo de nuestros errores y de la solución de los mismos. De ser maduros y asumir nuestro rol, nuestro papel en esta gran obra que es la vida.
De compromiso hablamos cuando nos referimos a las agrupaciones que a lo largo del 2016 pasaron por nuestro programa y contaron algo de lo que están haciendo, de sus sueños, proyectos y luchas. Compromiso de estar presente, de no borrarse, de decir “Yo” cuando se necesita algo. Compromiso de escuchar cuando alguien quiere contarnos algo, de visitar cuando otro está enfermo, de dar una mano, de prestar ayuda y, en la medida de nuestras posibilidades, de dar unos pesos para una causa noble.
Compromiso es la palabra que identifica a las personas que abren sus hogares para permitir que otros se sientan, quizás por primera vez, “en casa”.
Este 2017 nos presenta la posibilidad de cambiar aquello que el año pasado no hicimos o hicimos mal. Nos da una nueva oportunidad de comprometernos con el otro y sus necesidades, pero también de comprometernos con esa parte nuestra que grita en silencio su deseo de ser protagonista, de hacer algo más que simplemente respirar.Bienvenidos a este 2017 con muchos para hacer y dar.

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